Estamos asistiendo ante el BOOM  de los dispositivos móviles “inteligentes”. La compañía sueca Ericsson aseguró que el número de smartphones se triplicará de aquí a 2018 hasta alcanzar los 3.300 millones en todo el mundo. Actualmente los smartphones son en torno al 20% de los teléfonos móviles en uso en el mundo, pero está claro que está cifra irá creciendo rápidamente. Además aún continúa vigente la famosa Ley de Moore (aproximadamente cada dos años se duplica el número de transistores en un circuito integrado), con lo que al igual que con los ordenadores, los dispositivos móviles cada dos años más o menos serán el doble de potentes. Por último para 2018 se estima que el tráfico móvil de datos se multiplicará por 12.

Aquí hay negocio, eso está claro. Y muchos lo han visto, porque a día de hoy Google Play ha superado las 800.000 aplicaciones, mientras que la App Store supera el 1.000.000 de aplicaciones. Ante la importancia de estos números, las empresas ven cómo ya no sólo basta con tener una página web, disponer de una aplicación móvil es fundamental para llegar a un mayor número de público objetivo, son una eficaz herramienta de comunicación, venta y fidelización de clientes y por consiguiente generarán beneficios tanto tangibles como intangibles para la empresa.

Pero lo primero que debemos tener claro es ¿qué objetivos queremos cumplir con nuestra aplicación móvil? A continuación vamos a hablar de algunos de ellos.

INFORMAR:

Mediante nuestra aplicación móvil podremos enseñar qué hacemos, qué productos y servicios ofrecemos y por qué deben escogernos nuestros clientes.

INTERACTUAR:

Es la herramienta perfecta para conocer más de cerca lo que el cliente puede pensar de tus productos o servicios. Te puede servir para preguntarle directamente sobre su grado de satisfacción, qué se puede mejorar. Conoce sus gustos, qué es lo que puede esperar de ti para ofrecérselo. Si estás pensando en sacar un nuevo producto, testea con quienes van a comprarlo a ver si es lo que esperan, seguro que su opinión te ayudará a mejorarlo.

ENTRETENER:

Este es un gran bien intangible que te puede aportar tu aplicación móvil. Potencia tu imagen de marca a través de un juego entretenido, tus clientes te asociarán con algo divertido y no se olvidarán de ti. No pensemos que los juegos para móviles son exclusivamente para un público joven, es posible desarrollar juegos que gusten a más mayores sobre todo si tenemos claro cuáles son sus gustos.

FIDELIZAR:

Si eres capaz de ofrecer un trato personalizado a tus clientes, de mostrarles que te preocupas por ofrecerles un buen servicio, atento a lo que te puedan pedir, seguro que te lo recompensan volviendo donde ti. Y todo esto hemos visto que puedes conseguirlo a través de tu aplicación móvil.

VENDER:

Es un buen medio para ofrecer a tus clientes ofertas y promociones, de este modo también conseguirás el anterior punto, fidelizar a tus clientes. Es el fin que toda empresa busca, y te puede ayudar de forma directa si incluso dispones en tu aplicación móvil de una tienda online, o bien de forma indirecta si consigues crear una comunidad a través de tu aplicación, los cuales acudirán a ti cuando lo necesiten.

Ahora que cada vez más gente accede a Internet a través de su teléfono móvil, debes sacar partido de todas las ventajas que puedes conseguir a través de tu propia aplicación móvil. Utilízala como elemento diferenciador para posicionarte respecto a tu competencia. Son muchos los objetivos que puedes conseguir con tu aplicación móvil, aquí te hemos contado los más comunes, selecciona los tuyos y si necesitas ayuda aquí estamos para ayudarte.